La caída del cabello es un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo, y una de las causas más comunes está directamente relacionada con las hormonas. Entre ellas, los andrógenos, hormonas sexuales masculinas como la testosterona, juegan un papel importante en la salud del cabello. Aunque estas hormonas están presentes en ambos sexos, en niveles elevados pueden provocar problemas como la alopecia androgénica, una de las principales causas de la calvicie.
Pero, ¿cómo afectan exactamente los andrógenos a tu cabello? ¿Qué sucede a nivel de la hebra capilar y el cuero cabelludo? A continuación te contamos los efectos que los andrógenos sobre el cabello, por qué son responsables de la caída en algunas personas y qué puedes hacer para mitigar sus efectos.

¿Qué son los andrógenos?
Los andrógenos son hormonas que regulan muchas características masculinas, como el crecimiento del vello facial, el tono de voz y la masa muscular. La testosterona es la principal hormona androgénica, pero también existen otras como la dihidrotestosterona (DHT). Aunque estas hormonas son más predominantes en los hombres, las mujeres también las producen, solo que en cantidades menores.
Los andrógenos no solo afectan el vello facial o corporal, sino también el cabello de la cabeza. Aquí es donde entran en juego cuando hablamos de caída del cabello. Aunque son esenciales para el desarrollo de ciertas funciones en el cuerpo, un desequilibrio o una sensibilidad elevada a estas hormonas puede generar problemas capilares.
¿Qué papel juega la dihidrotestosterona (DHT) en la caída del cabello?
De todas las hormonas androgénicas, la DHT es la principal culpable en la pérdida de cabello. La DHT se produce cuando la enzima 5-alfa reductasa convierte la testosterona en esta hormona más potente. Aunque la DHT es crucial para el desarrollo masculino durante la pubertad, puede tener efectos negativos en los folículos pilosos del cuero cabelludo.
Los folículos pilosos son estructuras diminutas en la piel donde nace el cabello. La DHT se une a los receptores de andrógenos en estos folículos, causando que se encojan con el tiempo en un proceso llamado miniaturización. A medida que los folículos se hacen más pequeños, producen hebras de cabello más delgadas y cortas hasta que, finalmente, dejan de producir cabello por completo.
Este proceso es la principal causa de la alopecia androgénica, también conocida como calvicie de patrón masculino (y femenino, en menor medida). Las zonas más afectadas suelen ser la coronilla y las entradas, donde el cabello se vuelve más fino antes de caerse completamente.
¿Cómo atacan los andrógenos tu hebra capilar?
A nivel de la hebra capilar, los andrógenos afectan principalmente el ciclo de crecimiento del cabello. El cabello crece en tres fases principales:
1. Fase anágena (crecimiento): Esta es la fase activa donde el cabello crece desde el folículo.
2. Fase catágena (transición): En esta fase, el crecimiento se detiene y el folículo comienza a reducirse.
3. Fase telógena (reposo): Aquí, el cabello está en reposo antes de desprenderse y ser reemplazado por una nueva hebra.
Los andrógenos acortan la fase anágena, lo que significa que el cabello no crece tanto ni durante tanto tiempo como debería. Además, los folículos se miniaturizan y producen cabellos más finos y débiles. Con el tiempo, el ciclo capilar se interrumpe y la hebra capilar se vuelve más susceptible a la caída prematura.

¿Se puede prevenir o detener el daño causado por los andrógenos?
Aunque la genética juega un papel importante en la sensibilidad a los andrógenos, existen tratamientos que pueden ayudar a mitigar sus efectos y, en algunos casos, incluso revertir la caída del cabello. A continuación, algunos enfoques comunes para combatir el daño causado por los andrógenos:
1. Bloqueadores de DHT: Los bloqueadores de DHT, son medicamentos que inhiben la producción de la DHT al bloquear la enzima 5-alfa reductasa. Estos fármacos son efectivos para detener la miniaturización de los folículos y, en algunos casos, estimular el crecimiento del cabello. Además, hay otros medicamentos que no bloquean la DHT pero que ayudan a prolongar la fase de crecimiento del cabello, lo que puede dar como resultado hebras más fuertes y voluminosas.
3. Cambios en el estilo de vida: Mantener una dieta balanceada y rica en vitaminas y minerales esenciales para el cabello, como el zinc, el hierro y las vitaminas del grupo B, también puede ayudar a mejorar la salud del cabello. Además, reducir el estrés y evitar el uso excesivo de herramientas de calor y productos químicos agresivos puede mejorar la calidad general del cabello.
4. Tratamientos con láser de baja intensidad: Estos dispositivos se utilizan para estimular los folículos pilosos, mejorando la circulación sanguínea en el cuero cabelludo y promoviendo el crecimiento del cabello.
5. Tratamientos regenerativos autólogos: Estos tratamientos tienen como objetivo frenar la caída del cabello y favorecer el crecimiento de pelo nuevo.
Si necesitas más información sobre cómo cuidar tu cabello o quieres explorar tratamientos personalizados, contáctanos. Estaremos encantados de resolver tus dudas y ayudarte a recuperar tu salud capilar.




